viernes

Dormimos juntos.

    En este caso se aplica la frase "No me saludás, ¿dormidos juntos?" Porque es literal. Yo confíe en vos, tuve una de las peores semanas de mi vida por VOS, y ahora resulta que al señorito le da el tupé de no saludarme, ¡mirá vos! Que injusta que es la vida, que PUTO que sos vos.
       Todavía tengo tu cara fija en mi memoria, estabamos los dos sentados en la mesa redonda perteneciente a alguno de tus difuntos parientes, el mismo dueño de la cama que hicimos nuestra... vos me mirabas, pero no me tocabas. No me dabas la mano, no me hacías un mimo... no me dabas un beso. Me preguntaste si "me había gustado" y yo, te dije que si... herir tu virilidad no era mi mayor objetivo esa noche. Un segundo cuestionamiento llegó "¿Me vas a seguir mandando mensajes después de esto?" También te dije que si... claro, yo no sabía que esos mensajes no iban a tener respuesta. Y me haces sentir una basura... un residuo. Un forro usado y tirado a la basura, un pedazo de cáscara, una botella descartable... Un juguete. Una muñeca de trapo, pero ¿Sabés qué? Ya está. Mi vida no depende de vos, ni de un poco de sexo barato. Te digo adiós! Buena suerte, hasta nunca. 


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